Los Hechos de los Apóstoles
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«El Evangelio del Espíritu»
Para comprender el libro de Los Hechos hay que partir de algo que seguramente todos sabemos: Los apóstoles nunca comprendieron a Jesús. Nunca pensaron que Jesús fuese Dios. Creían que era un Mesías político, alguien que vino para liberar al pueblo judío del dominio al que Roma tenía sometido al pueblo. Algunos datos del evangelio que nos muestran esto son los siguientes: Ø Mt 20,20: Los hijos de Zebedeo Ø Mc 8,28ss: Pedro reprende a Jesús por querer ir a Jerusalén Ø Lc 24,13ss: Los discípulos de Emaús Ø Jn 18,10: Pedro ataca al criado del Sumo Sacerdote Ø Mt 17,16: Jesús se queja de la falta de fe de sus discípulos.
A partir de este cuadro, se entiende que el libro de los Hechos va a mostrar cómo el Espíritu va guiando a los primeros cristianos hasta que se dejan mover por este mismo Espíritu, lo cual es sinónimo de haber descubierto el verdadero mensaje de salvación que Jesús vino a traer y que tan mal comprendieron sus discípulos. Algunos datos curiosos de este evangelio y que pueden servir de ayuda para su interpretación son los siguientes: Ø Es curioso ver la estrategia que Lucas utiliza. En primer lugar, aunque el libro se titula “Los hechos de los apóstoles”, a la hora de la verdad los protagonistas son realmente dos: Pedro y Pablo, porque a Lucas lo que le interesa es mostrar la comunidad que hay por debajo de cada una de estas dos personas. Ø Por otro lado, la estrategia de Lucas es coger un personaje, por ejemplo, Pedro, y lo trata hasta que sea una persona movida por el Espíritu Santo. Una vez que esto tiene lugar, dicha persona desaparece. Otro caso curioso es el de Pablo, que está hasta el final del libro. El final de los Hechos no es la muerte de Pablo, que ya había acontecido cuando se escribió, sino la misión con libertad. Este final es el mismo que el del evangelio de Lucas. Ø Según este criterio, ¿quién es el primer cristiano de la historia? Esteban, porque fue el primero en desaparecer. Ø Otro dato curioso es que a los cristianos se les da por primera vez este nombre en Antioquía, ciudad que estaba fuera de los ámbitos de judaísmo Por eso, el libro de los Hechos sigue siendo un libro actual, porque, en el fondo, nos ayuda a descubrir hasta qué punto nosotros no hemos descubierto todavía lo esencial de ese mensaje y seguimos viviendo y teniendo ideas completamente contrarias a las que vienen del Espíritu Santo. Pero, vayamos por partes...
1. Los apóstoles reciben el Espíritu Santo Lo primero que se nos narra en los Hechos es la ascensión. En ella se nos cuenta cómo Jesús asciende al cielo y los apóstoles se quedan mirándole mientras se va. Este texto tiene un paralelo con el relato de Eliseo y Elías. Cuando Elías se va, Eliseo le pide dos partes de su espíritu y la consigue pues recoge el manto. De esta forma los demás profetas le reconocen, al llevar puesto el manto de Elías. En el caso de los discípulos, ellos se quedan mirando para arriba esperando que Jesús les lance un trozo de su manto. Así tendrían un poder con el cual convencerían a todos. Pero, en vez del manto, lo que reciben es el mandato de la misión que será más tarde garantizado por el Espíritu Santo. Luego se dirigen a su casa y viene la elección de Matías. Esto es curioso porque Jesús no les dijo nada que eligiesen a uno en sustitución de Judas, lo cual muestra la obsesión del judaísmo por el número 12. Parece como que tienen que ser de nuevo doce para recibir el Espíritu Santo.
1.1. Pentecostés El día de Pentecostés viene el Espíritu Santo sobre los discípulos y ya Lucas va a marcar los problemas que nacen dentro dela Iglesia ante el Espíritu de Jesús resucitado y las divisiones que se producen. Aparecen dos posturas: Ø ¿Qué quiere decir esto? (Lc 2,12) Ø Están bebidos (Lc 2,13) A lo largo de los hechos de los apóstoles Lucas irá mostrando cómo dentro de la Iglesia están presentes estas dos tendencias, tendencias que podemos descubrir también dentro de nosotros. Los primeros son los que se dejan llevar por el Espíritu y los que, como veremos más adelante, serán perseguidos, criticados y condenados a muerte. Los segundos son los que no se dejan sorprender por Dios, los que parece que lo saben todo, los que se fabrican un dios a su medida, los que se aferran a lo que conocen o dominan, los que no se dejan renovar por Dios y se creen en posesión de la verdad...
2. Las dos tendencias en la primera Iglesia Antes de afrontar esta parte hay que tener presente algo curioso en los discursos de Pedro. Hay veces en que Lucas dice que Pedro habla movido por el Espíritu Santo y otras ocasiones en que no lo dice. Cuando no lo dice, su discurso es exclusivista. Cuando habla movido por el Espíritu su discurso es universalista. Teniendo esto en cuenta lo primero que vemos dos relatos curiosos porque no parecen lógicos, aunque sí existe la lógica: Ø Pedro es llevado al Sanedrín. Cuando Pedro va al templo (mentalidad judía) a rezar se encuentra con un tullido. Estaba fuera del templo porque los tullidos no podrían entrar en el templo (2 Sam 5,8). Pedro le toma de la mano derecha, señal de la comunicación del Espíritu Santo y le ofrece la única riqueza que tiene la Iglesia: Jesús. Pedro aprovecha el momento para dar un discurso. En este momento no está movido por el Espíritu. Por eso, al analizar su discurso vemos algunas cosas un tanto cuestionables: · “El Dios de nuestros padres” (3,13) · “quien no escuche al profeta (Jesús) será excluido del pueblo” (3,23) · “Dios resucitó a su siervo y os lo envía en primer lugar a vosotros” (3,26) Luego llegan los Sumos Sacerdotes e interrogan a Pedro que, lleno del Espíritu Santo, responde. Finalmente los liberan. Más adelante los vuelven a meter en la cárcel pero siguen sin conseguir nada. Esta vez el ángel del Señor los libera. Luego los vuelven a coger y quien los defiende es un fariseo, Gamaliel. Esto indica que posiblemente el mensaje cristiano se acomodó a los fariseos. Ø El martirio de Esteban. Los Doce eligen a siete diáconos (número perfecto). A Esteban lo cogen porque habla en contra del templo y la Ley (Hch 6,13). Este habla lleno del Espíritu Santo habla y lo condenan a muerte. Lucas compara aquí la muerte de Esteban con la de Jesús cuando dice: “Señor, no les tengas en cuenta este pecado”. Son palabras parecidas a las que Jesús pronunció en la cruz. El libro de los Hechos señala, a continuación, algo que llama la atención. Se nos dice que se desató una fuerte persecución contra la Iglesia y que todos se dispersaron salvo los apóstoles. Lo curioso de todo es que en el capítulo siguiente (Hch 9,31) se nos dice que la Iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaría. Pero ahí no termina todo. Pedro predica tranquilamente sin que nadie le persiga. ¿Cómo explicar esta situación? Seguramente porque hubo dos comunidades y dos formas de interpretar el evangelio. Esteban habla lleno del Espíritu Santo en contra de la Ley y el Templo. Esto provoca que lo condenen. En cambio a Pedro lo sueltan porque su comunidad la consideraban como una secta judía que aceptaba el Templo y la Ley. La persecución se desata, pues, contra los helenistas que comienzan predicando a los judíos pero se abren al resto del mundo. Estos son los que tienen el Espíritu de Dios. Son los auténticos cristianos, nombre, por cierto, que reciben en Antioquía, ciudad que está fuera de las influencias judías.
2.1. Las dos tendencias de la Iglesia Esta doble tendencia aparece en numerosos textos de los evangelios: Ø Mt 15,33.16,13 Ø Mt 17,24 Ø Mt 17,15 Ø Lc 10,17
3. La nueva situación Lucas va mostrando a lo largo de los Hechos cómo hay dos tendencias en la Iglesia y cómo, poco a poco, los cristianos van dejándose llevar por el Espíritu en vez de por la Ley. El Espíritu lo tienen los paganos, mientras que la Ley representa a los judíos: Ø Pedro pasa por comunidades donde todos están enfermos. Todos menos un pagano, Simón el curtidor, cuyo oficio lo hacía el más impuro de los impuros. Es ahí donde Pedro tiene la visión de Cornelio. Ø Conversión de Pedro Ø Conversión de Pablo Ø Felipe se encuentra con el eunuco.
3. Conclusión Es bueno volver a acudir al texto de la Transfiguración ya que nos puede servir de conclusión ante la mentalidad de los discípulos y la de Dios... Jesús se lleva a la montaña a tres discípulos: Ø Pedro, apodado piedra. Ø Santiago, hijo del trueno Ø Juan, el discípulo amado.
Este texto indica que para los primeros cirstianos Jesús fue aceptado pero el judaísmo seguía presente en ellos. También nosotros seguirmos moviéndonos entre Elías, Moisés y Jesús. El problema es que, la comunidad judeo cristiana, aquella que se basaba en la ley es la que desapareció. A nosotros nos ha llegado la comunidad guiada por el Espíritu que son las comunidades de Pablo, las perseguidas. Sin embargo, veinte siglos después, todavía la Ley nos sigue tirando mucho. Vivimos muchas veces desde la Ley, cuando la ley mata, cuando la comunidad que vivía desde ella terminó desapareciendo...
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