Recursos pastoral Pastoral
 

NAVEGAR SIN RUMBO

www.reflejosdeluz.net

 
 

 

 

 

 

Suponte un capitán que gobierna diestramente la nave, pero ha olvidado su punto de destino. ¿De qué le sirve manejar bien el timón, saber virar, dar la proa a las olas y salvar el costado? Guía bien la nave, pero no sabe hacia dónde. Anuncia un rumbo exacto, pero va derecho al escollo. Cuanto más eficaz es el manejo de las máquinas, tanto mayor es el peligro.

Como este capitán es el hombre que va ligero, pero descaminado. Mejor le fuera ser tardo en la maniobra y mantenerse en ruta.

Es mejor ir más despacio que volar hacia el naufragio. Lo mejor, sin duda, es ir ligero dentro del rumbo debido ( S. Ag. In ps. 31, 4).

  

Lo más importante en nuestra vida es navegar con rumbo, sabiendo a dónde nos dirigimos y  por dónde podemos llegar. Navegar en contra de nuestro destino es alejarnos cada vez más del mismo. Dice San Agustín “el que corre fuera del camino (de Cristo) corre inútilmente. Y tanto más se aleja, cuando más de prisa corre. ( S. Ag. CCSJ 9,10)

 

Queremos navegar hacia Dios porque sabemos y creemos que este es nuestro fin último, y tenemos que seguir el rumbo que nos lleve a ÉL “nos hiciste, Señor para ti y nuestro corazón estará inquieto hasta descansar en ti” (S. Ag. Conf. I, 1,1). Sin embargo, hoy es fácil salirnos del camino que nos lleva a Dios. Vivimos informados de todo, pero ya no sabemos hacia dónde orientar nuestra vida y nos quedamos sin caminos que nos lleven a Dios. Para llegar a esta situación no hace falta ser ateo. No es necesario rechazar a Dios de manera consciente. Basta seguir la tendencia general de nuestros días e instalarnos en la indiferencia religiosa. Poco a poco, Dios desaparece del horizonte. Cada vez interesa menos… Estamos llenando nuestra existencia de cosas y nos estamos quedando vacíos por dentro  ( Cfr. Pagola, pag. 33,  El camino abierto por Jesús)  y es ahí “dentro” hacia donde tenemos que navegar, porque sabemos  que Dios está dentro de nosotros mismos “Tú estabas conmigo pero yo no estaba contigo” (S.Ag. Conf. X, 27,38)

 

Sin Dios no hay sentido, sin Dios no hay finalidad, sin Dios no hay puerto donde llegar.  "Tu rostro buscaré, Señor". Con perseverancia insistiré en esta búsqueda; no buscaré otra cosa insignificante, sino tu rostro, Señor, para amarte gratuitamente, ya que no encuentro nada más valioso... "No te alejes airado de tu siervo" para que buscándote no me encuentre con otra cosa. ¿Qué pena puede ser más dura que ésta para quien ama y busca la verdad de tu rostro? ( S. Ag. En. In ps. 26,8 )

 

 

Hna. Carmen Ramírez González_AM

 

 

 

 
 

_______________________________________________________________________________________________________________

 

Inicio  -  Pensamientos  -  Oraciones  -  Pastoral  -  Cuentos  -  Frases  -  Presentaciones  -  Lámparas de Barro

Dibujos Religiosos  -  Una frase cada día  -  Agustinas Misioneras  -  Videos  -  Servicios  -  Enlaces  -  Mandalas  -  Premios