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Información
muy importante que debes analizar en ti misma. |
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¿Qué cualidades se necesitan para ser Agustina Misionera?
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No hace falta ser
una "super", pero sí estar con ganas de "superarse" cada día y
"superar" los propios defectos.
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Ser una persona
equilibrada, que le gusta la verdad, hacer el bien y servir a los
demás.
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Tener una
inteligencia normal, con capacidad para estudios universitarios.
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Haber descubierto,
desde la oración y el discernimiento, que Dios le llama por ese
camino.
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Gustarle lo
relacionado con Jesucristo, su Evangelio y la Iglesia.
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Estar dispuesta a
buscar la voluntad de Dios y cumplirla.
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Prepararse durante
unos años en la Comunidad de Formación, adquiriendo una base
suficiente de formación humana, teológica, espiritual, pastoral y
comunitaria.
La candidata a la Vida
religiosa agustiniana debe ser una persona de buena salud física y
psíquica; afectivamente equilibrada, con un grado de madurez acorde
con su edad.
Intelectualmente capaz de
realizar estudios superiores, que la prepararán adecuadamente para
responder a los retos de la sociedad moderna.
A nivel de relaciones,
debe tener facilidad para entrar en contacto con todo tipo de
personas, ejerciendo en medio de ellas un liderazgo al estilo de
Jesús.
¿Cómo debe ser la vida cristiana de la candidata?
La aspirante a la vida
consagrada debe ser, ante todo, una mujer de fe, es decir, alguien
para quien la relación con Jesucristo ocupa un lugar central en su
vida.
Esto se traduce en una
vida sana y ordenada, con madurez afectiva, en una práctica
sacramental y de oración seria, y en una opción efectiva por servir a
los demás.
¿Qué otras actitudes la deben caracterizar?
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Deseo de entregar
su vida, sin reservas, al servicio del Evangelio y de la
Iglesia.
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Entusiasmo para
prepararse debidamente, y para hacer convincente su trabajo.
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Disponibilidad,
generosidad y fortaleza para trabajar constantemente, y para
enfrentar con tenacidad las dificultades propias de la vida
religiosa.
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La alegría propia
de quien ha conocido a Cristo.

¿Qué debe buscar quien se acerca a la vida religiosa?
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Llegar a ser
religiosa, según el modelo de Cristo, que es el Buen Pastor.
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Servir a Cristo en
su Iglesia.
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Poner todas las
cualidades y capacidades personales al servicio de la Vida
Comunitaria.
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Alcanzar una plena
realización humana y cristiana.
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La Vocación "no es" - "es" |
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No es
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Es
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Un
sentimiento: Muchas veces escuchamos decir "siento la
vocación". En realidad la vocación no se siente. Es más bien una
certeza interior que nace de la gracia de Dios y que exige una
respuesta libre y voluntaria. Si Dios te llama, esta certeza irá
creciendo en la medida que vayas respondiendo con generosidad.
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Un refugio
para el que tiene miedo a la vida.
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Una carrera
como cualquier otra.
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Una
seguridad matemática: en la vocación religiosa tienes que
aceptar el riesgo de la misión, pero recuerda que es un riesgo
en manos de Dios y en compañía de tu comunidad.
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Un misterio
de amor entre Dios que llama por amor y una persona que le
responde libremente y por amor.
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Una llamada
a una misión en la tierra.
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La decisión de
una joven
que quiere dedicar su vida a ayudar a sus hermanos.
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La vocación es
un proceso
como toda historia de amor.
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Dios se esconde
un poco cuando nos llama y es que quiere dejar el margen
suficiente a nuestra libertad.
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Una invitación
de Dios a la felicidad.
Sería un error pensar que Dios pueda proponernos algo que no nos
haga felices.
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Al tomar tu decisión vocacional |
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No
olvides nunca que...
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Quieres entregarte
a Dios: tus ilusiones, tu vida, tus comodidades, el
amor, la compañía, el honor, el dinero, la gloria, la fama.
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La vocación, la
llamada de Dios, no se pierde. Pero puedes dejar de escucharla, si
diariamente no eres fiel a tu entrega, fiel a los propósitos
que hoy haces, fiel por encima de todas las dificultades.
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Las dificultades y
sufrimientos son inherentes a la vocación. De ahora en adelante
cuenta con ellos. Cuenta con los ratos de aburrimiento, con tus
soledades, con la incomprensión de los demás, con la monotonía...
Los sufrimientos suelen venir por donde menos lo esperamos.
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La perfección no es
de este mundo y lo que importa es tu esfuerzo continuo por
superarte.
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El desánimo es una
tentación de abandonar lo grande. No te desanimes cuando te
experimentes incapaz de salvar el mundo, cuando veas la posible
dejadez de algunos consagrados a Dios, cuando te encuentres como
sólo en tu ideal, cuando observes a tu alrededor la indiferencia de
los que debían ser mejores.
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Sin vida constante
de oración, de unión con Dios, pronto estarás más cerca del «mundo»
que del «cielo» y entonces no vale la pena tu sacrificio de hoy.
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Que una tentación
constante en tu vida va a ser la de querer recuperar, poco a poco,
lo que hoy dejas. Y una misionera, consagrada a Dios, no puede ser
una triste solterona forzada a serlo.
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Y recuerda
diariamente, que la felicidad en tu vocación está en razón directa
con tu entrega total. Dios jamás defrauda a quien pone toda su vida
al servicio de la causa del Reino.
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¿Qué es Pastoral Vocacional? |
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La respuesta es muy
sencilla, al alcance de cualquier mente y cualquier corazón que sea
joven y que esté abierto y en diálogo con la vida.
Sólo de dos cosas
fundamentales se trata. Todo lo demás viene por añadidura. Y esas dos
cosas fundamentales son:
1. Pastoral Vocacional
trata de hacernos caer en la cuenta de que todas nosotras estamos
llamadas en la vida a algo esencial:
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ser felices
-
y hacer felices a
las personas que nos rodean
2. Y, en segundo lugar,
ver cómo podemos cada una de nosotras encontrar ese camino de
felicidad, y cómo seguirlo lo más adecuadamente posible, puesto
que nos interesa muchísimo.

Todo lo demás viene por
añadidura, ya lo decíamos antes.
En otras palabras, en
Pastoral Vocacional tratamos de ver cuál es nuestro camino en la vida,
partiendo de dos preguntas claves:
-
¿Qué quiere Dios de
mí?
-
¿Cómo puedo yo
servir mejor a los demás?
Y al respondernos a estas
dos cuestiones veremos diversas posibilidades, todas ellas
caminos de Dios y caminos de servicio y entrega a los hermanos. Por lo
pronto nos diremos:
¿Mi camino es la
vida laical, como madre o padre de familia, como mujer u hombre
trabajando por un mundo justo, solidario, en paz... según Dios quiere?
¿Mi camino es la
vida consagrada en una comunidad religiosa, viviendo muy desde el
Señor en el servicio a los más necesitados (ancianos, niños, jóvenes,
enfermos, gente con especiales dificultades...)?
Pues bien, de
respondernos a todo esto, y de cómo hacerlo, se trata en Pastoral
Vocacional. Entra y puedes ver lo que nos traemos entre manos, las
actividades que tenemos, el espíritu que nos mueve, etc. etc.
Y, desde luego, danos
todas las sugerencias que se te ocurran para ayudar a los demás a
encontrar su camino en la vida. Todo lo que sea útil trataremos
siempre de ponerlo al servicio de los muchos jóvenes con quienes
contactamos cada día.
De antemano, ¡muchísimas
gracias por tu interés y tu ayuda!
Y ya sabes... ¡estamos a
tu disposición en todo momento! |
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