Servir  


Servir es sembrar... sembrar semillas buenas.

Servir es atender a cualquiera que nos llame, no a quienes, a su
vez, puedan alguna vez servirnos a nosotros.

Servir es sembrar siempre... siempre... sin descanso, aunque sólo
sean otros los que recojan y saboreen las cosechas.

Servir es mucho más que dar con las manos algo que tienes, es dar
con el alma lo que tal vez... nunca nos fue concedido.

Servir es distribuir afecto, bondad, cordialidad, apoyo moral, amor
y, muchas veces, ayuda material.

Servir es repartir alegría, infundir fe, estima, admiración,
respeto, gratitud, sinceridad, honestidad, libertad, optimismo,
confianza y esperanza.

Servir es, en verdad, ¡dar más de lo que recibimos en la vida... y
de la vida!.

"SERVIR ES SER COMO EL ÁRBOL DEL SÁNDALO... QUE PERFUMA EL HACHA QUE
EN OCASIONES LE HIERE".

 

 

REFLEJOS DE LUZ