¿Sabes cómo llamarle?  
 

A eso de caer y volver a levantarse,
de fracasar y volver a comenzar,
de seguir un camino y tener que torcerlo,
de encontrar el dolor y tener que afrontarlo,
a eso no le llames adversidad...
llámale SABIDURIA.

A eso de sentir la mano de Dios y saberte impotente,
de fijarte una meta y tener que seguir otra,
de huir de una prueba y tener que encararla,
de planear un vuelo y tener que recortarlo,
de aspirar y no poder,
de querer y no saber,
de avanzar y no llegar,
a eso no le llames castigo...
llámale ENSEÑANZA.

A eso de pasar días juntos radiantes,
días felices y días tristes,
días de soledad y días de compañía,
a eso no le llames rutina,
llámale EXPERIENCIA.

A eso de que tus ojos miren y tus oidos oigan,
y tu cerebro funcione y tus manos trabajen,
y tu alma irradie y tu sesibilidad sienta,
y tu corazón ame,
a eso no le llames humano,
llámale MILAGRO.

 

REFLEJOS DE LUZ