CELEBRACIÓN PENITENCIAL EN ADVIENTO

 

 

 

  

1.- CANTO DE ENTRADA

Ven, ven, Señor; no tardes; ven, ven, que te esperamos; ven, ven Señor no tardes, ven pronto Señor.

-El mundo muere de frío, el alma perdió el calor, los hombres no son hermanos, el mundo no tiene amor.

-Al mundo le falta vida, al mundo le falta luz; al mundo le falta el cielo, al mundo le faltas Tú.

 

2.- SALUDO DEL PRESIDENTE

El Dios de la paz y del amor,

que ahora nos reúne aquí,

para perdonarnos y reconciliarnos con Él

y con nuestros hermanos,

esté con todos vosotros.

 

3.- MONICION DE ENTRADA.-

Hermanos: hemos pedido en el canto, que venga el Salvador. Es tiempo de Adviento, tiempo especialmente apto para reflexionar, orar y vivir el compromiso personal y comunitario a favor de la paz y la tolerancia.

Sin embargo, la paz no se logra solamente con el cambio de lo que está fuera de las personas. Ese cambio es necesario. Pero es también verdad que, desde dentro del corazón humano, es de donde han de brotar las actitudes y las decisiones que nos lleven a buscar y hacer la paz. No habrá paz verdadera y duradera entre nosotros si no estamos en nuestro corazón perdonados, es decir, convertidos a la paz y a los valores que la sostienen: la justicia, la verdad, el amor y la libertad.

Este es precisamente el motivo que nos reúne hoy aquí. El Señor que inició el camino de perdón y de conversión en nosotros, está deseando llevarlo a buen término, en esta espera de su venida.

Revisemos y confesemos ante Dios y ante la Comunidad, las formas de pensar, de sentir y de actuar, contrarias a la paz; y en actitud humilde y con los mejores propósitos, pidamos y celebremos el perdón que Dios nos ofrece y que nosotros también ofrecemos a quienes nos han ofendido.

 

4.- ORACION

Oremos juntos:

Señor, Padre de misericordia,

por medio de la venida de tu Hijo Jesús

nos has dado la esperanza de una Vida Nueva.

Mira con amor a este pueblo tuyo, reunido hoy delante de ti.

Alienta los deseos de conversión hacia el perdón y la paz

que estás despertando en nosotros;

acompaña nuestro esfuerzo

para que podamos reconocer con gozo

el efecto de tu venida a nosotros.

Haz que, con esperanza renovada,

nos preparemos a celebrar las fiestas de Navidad. Por JNS

 

5.- MONICION A LA PRIMERA LECTURA RM. 12, 9-21

San Pablo anima a los cristianos, a la lucha y al esfuerzo por el bien, como forma de superar el mal. El bien al que San Pablo invita, es incompatible con el odio, la venganza, el rencor, la enemistad, y se llama paz, acogida, tolerancia, comprensión. Escuchemos con atención.

 

6.- PROCLAMACION DE LA LECTURA

Lectura de la carta que escribió el Apóstol S. Pablo a los Romanos

No hagáis de vuestro amor una comedia. Aborreced el mal y abrazaos al bien. Amaos de corazón unos a otros como hermanos y que cada uno aprecie a los demás mas que a sí mismo. Sed diligentes en el trabajo, espiritualmente dispuestos, prontos para el servicio del Señor.

Que la esperanza os mantenga alegres, las dificultades no os hagan perder el animo y la oración no cese en vuestros labios.

Solidarizaos con las necesidades de los creyentes; practicad la hospitalidad; bendecid a los que os persiguen y no maldigáis jamas. Reíd con los que están alegres y llorad con los que lloran. Vivid en plena armonía unos con otros. No ambicionéis grandezas, antes bien poneos al nivel de los humildes. Y no presumáis de suficiencia.

A nadie devolváis mal por mal. Esforzaos en hacer el bien delante de todos los hombres. En cuanto de vosotros depende, haced lo posible por vivir en paz con todo el mundo.

Y no os toméis la justicia por vuestra mano, querido míos; dejad que sea Dios quien determine el castigo, pues el Señor dice en la Escritura:A mí corresponde castigar; yo daré a cada cual su merecido.Como también dice: Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer;si tiene sed, dale de beber. Así harás que su cara enrojezca de vergüenza.

No permitáis que os venza el mal, antes venced el mal a fuerza de bien.

Palabra de Dios.

PAUSA

 

7.- CANTO:

Libertador de Nazaret, ven junto a mí, ven junto a mí. Libertador de Nazaret, ¿qué puedo hacer sin ti?

-Yo sé que eres camino, que eres la vida y la verdad, yo sé que el que te sigue sabe a dónde va, quiero vivir tu vida, seguir tus huellas, tener tu luz; quiero beber tu cáliz, quiero llevar tu cruz.

-Quiero encender mi fuego, alumbrar mi vida y seguirte a Ti, quiero escucharte siempre, quiero luchar por Ti, busco un mensaje nuevo, te necesito, Libertador; no puedo estar sin rumbo, no puedo estar sin Dios.l

 

8.- Monición al Evangelio. S. Mt, 18, 21-35

Quien no perdona no ama y no tiene capacidad de ser perdonado ni experimentar al amor de Dios. La paz de Cristo está inspirada por su amor hasta la muerte. La experiencia del perdón de Dios nos impulsa a considerar el amor y la paz más grandes, más fuertes y más eficaces que el odio y el egoísmo. Cantemos al amor que es Cristo mismo y se manifiesta en el perdón ofrecido setenta veces siete.

 

9.- PROCLAMACION DEL EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san mateo

En aquel tiempo, Pedro, acercándose a Jesús, le preguntó:

-Señor, ¿cuántas veces he de perdonar a mi hermano si me ofende? ¿Hasta siete?

Jesús le contestó:

-No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Por eso, el reino de Dios puede compararse a un rey que quiso hacer cuentas con la gente que tenía a su servicio. Para empezar, se le presentó uno que le debía muchos millones. Como este hombre no tenía posibilidades de saldar su deuda, el amo mandó que le vendieran como esclavo a él, a su esposa y a sus hijos, y que vendieran también todas sus propiedades, a fin de resarcirse de lo que le debía. El siervo cayó de rodillas delante de su amo, suplicándole:

«Ten paciencia conmigo, que yo te lo pagaré todo.»

Y el amo tuvo compasión de su siervo; le perdonó la deuda y le dejó ir libremente. Pero, al salir, aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía una cantidad insignificante. En cuanto le vio, le agarró por el cuello y le dijo:

«¡Págame lo que me debes!»

Su compañero se arrodilló delante de él, suplicándole:

«Ten paciencia conmigo, que yo te lo pagaré.»

Pero el otro no quiso escucharle, sino que fue y le hizo meter en la cárcel hasta que liquidara la deuda. Los demás siervos, al ver todo esto, se sintieron consternados y fueron a contarle al amo lo que había sucedido. Entonces el amo hizo llamar a aquel siervo y le dijo:

«Malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste; pero tú no has querido compadecerte de tu compañero como yo me compadecí de ti.»

Y, encolerizado, el amo ordenó que se le castigara hasta que quedara saldada toda su deuda.

Esto mismo -concluyó Jesús- hará mi Padre celestial con aquel de vosotros que no perdone de corazón a su hermano.

PALABRA DEL SEÑOR

 

10.- REFLEXION SOBRE LA PALABRA DE DIOS PROCLAMADA

 

11.- EXAMEN DE CONCIENCIA

Ahora vamos a revisarnos un momento, sobre el tema de la paz y de toda la serie de virtudes que acompañan a la paz, haciéndola posible. Desde nuestra fe en Jesús, que nos ama, nos perdona y que nos invita a perdonar hasta setenta veces siete.

 

Conseguir la paz conmigo mismo:

¿Soy fiel al cumplimiento de mis obligaciones: en el trabajo, en la familia, con los compañeros y amigos?

¿Estoy en paz y reconciliado conmigo mismo?

¿Soy fiel a la verdad?

¿Trabajo por la justicia, por un mundo mejor?

¿Estoy abierto a la conversión?

Cuando escucho la Palabra de Dios, ¿reconozco que también va dirigida a mí?

¿Hay alguien a quien debo pedir perdón?

¿Hay alguien a quien debo perdonar?

¿Soy capaz de perdonar cuando se me ofende?

¿He sabido devolver bien por mal, o soy vengativo y rencoroso?

¿Soy solidario, servicial, comprensivo?

¿Sé escuchar y dialogar, o soy autoritario?

 

PAUSA-MUSICA DE FONDO

Conseguir la paz en la sociedad:

¿Cómo reacciono ante situaciones sociales de violencia y de injusticia?

¿Me doy cuenta de que del clima social, que entre todos hemos de crear, dependerá en gran parte, la eficacia de los esfuerzos que los políticos puedan hacer para lograr la meta de la pacificación?

¿Sé reconocer, con gratitud, los esfuerzos que se están haciendo en favor de la paz?

En casa, con los amigos y vecinos, ¿soy motivo de discordia o fuente de paz?

En las palabras y en los hechos, ¿he actuado con violencia y agresividad?

¿Soy respetuoso y tolerante con los demás?

¿Confundo la tolerancia con la indiferencia?

¿Despierto en mí la voluntad de reconciliación entre todos nosotros, dentro del pluralismo y del respeto a las diferencias legítimas, propias de nuestra sociedad?

PAUSA-MUSICA DE FONDO

Conseguir la paz en el mundo:

¿Soy consciente de que la paz en el mundo tiene mucho que ver con la pobreza y miseria en que vive gran parte de la humanidad?

¿Cómo empleo mi dinero? ¿Soy austero en mis gastos?

¿Soy capaz de renunciar a comprar algo, incluso necesario,  para ayudar a los pobres?

¿Soy solidario? ¿Busco fácilmente excusas para no colaborar?

¿Tengo en cuenta a los pobres y necesitados, a los cercanos y a los lejanos?

 

12.- PETICION DE PERDON

Hermanos, dos cosas son ciertas:

a- Nosotros también somos responsables de esta paz tan ansiada por todo el pueblo.

Y b- El Dios de Jesucristo, es el Dios del Perdón, que nos ama, desea nuestro cambio y nos puede transformar, si nos fiamos de Él.

En un instante de silencio, expresemos personalmente en nuestro interior, al Señor, nuestro arrepentimiento.

Y ahora en nombre de la Iglesia de Jesús os pregunto, hermanos:

¿Queréis que Dios Padre, Jesucristo el Señor, y el Espíritu que vivifica, os perdonen todo el mal que habéis hecho y el bien que habéis dejado de hacer?

Todos: Sí, queremos.

¿Queréis seguir intentando vivir según el estilo de Jesús y según los valores del Evangelio?

Todos: Sí, queremos.

Unidos en la fe, sabiendo que Dios nos ama y buscando también el perdón de los hermanos, expresemos juntos nuestro arrepentimiento: YO CONFIESO...

 

13.- PADRE NUESTRO

El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado; digamos con fe y esperanza, el Padre nuestro, como penitencia por nuestros pecados: PADRE NUESTRO...

 

14.- SIGNO PENITENCIAL

Como signo de nuestro arrepentimiento por nuestros pecados y nuestros deseos de aceptar los valores del evangelio, os pedimos a todos hacer una colecta especial para Cáritas. Al salir podréis recoger vuestro sobre y entregarlo próximamente. Que nuestra generosidad esté a la medida del perdón que hoy se nos concede.

 

15.- COMPROMISO CON LA PAZ

 

Mientras haya mujeres que lloren por sus hijos,  muertos por la violencia ,

como ocurre hoy, yo lucharé por la paz.

 

Mientras en los hogares siga habiendo malos-tratos y violencia,

como ocurre hoy, yo lucharé por la paz.

 

Mientras en las calles se niegue el saludo y la mirada,

mientras en las instituciones se insulte y se denigre al contrario,

como ocurre hoy, yo lucharé por la paz.

 

Mientras mueran niños de hambre,

mientras mueran niños por falta de medicamentos,

mientras haya niños explotados en su trabajo...

como ocurre hoy, yo lucharé por la paz.

 

Mientras haya jóvenes sin esperanza, mientras haya jóvenes hundidos en la droga,

como ocurre hoy, yo lucharé por la paz.

 

Mientras no descubramos que pensar distinto, que decir diferente,

que ser únicos es la mayor riqueza,

como ocurre hoy, yo lucharé por la paz.

 

Es ahora el momento de darnos la paz.  Nos damos la mano, o un abrazo, que signifique realmente nuestra intención de trabajar por la paz: LA PAZ DEL SEÑOR ESTÉ CON TODOS VOSOTROS... DAOS FRATERNALMENTE LA PAZ

 

16.- ACCIÓN DE GRACIAS

Hoy Señor, te damos gracias por la vida, la tierra y el sol; hoy Señor, queremos cantar las grandezas de tu amor.

Gracias, Padre, me hiciste a tu imagen y quieres que siga tu ejemplo brindando mi amor al hermano, construyendo un mundo de paz.

 

17.- BENDICION

El Señor esté con vosotros.

La bendición de Dios Todopoderoso,

Padre, Hijo y Espíritu Santo,

Descienda sobre vosotros.

Renovados por este sacramento,

Podéis ir a anunciar a todos la

Alegría de la reconciliación y de la paz.

 

18.- CONFESION Y ABSOLUCION

Es el momento de acercarnos al confesor. Le manifestaremos nuestro pecado y nuestra actitud de arrepentimiento, pidiéndole el perdón de Dios. El sacerdote nos acogerá y con la absolución de los pecados, tendremos la seguridad de la acogida de Dios y nuestro reencuentro con la comunidad cristiana.

Como signo de penitencia, rezaremos después juntos el Padre nuestro.

 

 

Reflejos de Luz