CELEBRACIÓN DE ADVIENTO

 

 

 

... Así que velad porque no sabéis

que día llegará vuestro Señor.

Tened presente que si el amo de la casa supiera

a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, estaría en vela

y no dejaría asaltar su casa.

Lo mismo vosotros, estad preparados; porque a la hora

que menos penséis, vendrá el Hijo del Hombre.

(Mt. 24. 42-44)

 

 

ORACIÓN PARA COMENZAR

 

Mi espíritu y mi corazón están alerta como los ojos del centinela.

Estoy esperando. Te busco, Señor. Estoy en vela. ¡Es adviento!

 

Te busco enla oración y Tú me abres, Señor, como un amigo

siempre presente, cuando se llama a la puerta.

Te busco en el Evangelio y Tú te acercas, Señor, como un amigo

siempre presente, cuando se le pide luz para atravesar la noche.

Te busco en la Eucaristía, con los otros cristianos,

y por tu Palabra y tu Pan vienes a mí, Señor, como un amigo

siempre dispuesto a ofrecer lo mejor que tiene.

 

Te buscamos cada día y te vemos, Señor,

donde se siembra la alegría,

dónde se elimina la mentira, donde se suprime la injusticia.

Para encontrate, Señor, ¡hay que estar en vela!

Tú estás a la puerta y llamas.

Llamas al espíritu y al corazón.

 

 

EL ADVIENTO QUE DIOS QUIERE

 

            El adviento que Dios quiere no es sólo un tiempo, es una actitud profunda. No es tiempo cronológico, sino tiempo espiritual. Y, siempre puede ser adviento, superando los límites del calendario.

            El adviento auténtico -”en espíritu y verdad”- es el que cultiva y desarrolla la esperanza, es el que enciende todas las lámparas de la espera, es el que abre todos los oídos de la escucha, es el que dispone cuidadosamente el alma para la acogida. Tiempo de esperanza, decimos, pero esperanza significa muchas cosas. Decir esperanza es decir deseo, confianza, paciencia, vigilancia, compromiso, valentía, alegría, humildad, paz.

            El adviento que Dios quiere es que abras bien las velas de tu nave y que pongas el motor en marcha; que salgas una vez más del puerto de ti mismo y que te arriesgues en busca de la tierra prometida; que venzas tus apegos y comodidades, los que te impiden crecer; que superes tus miedos, que te paralizan; que sacudas tus rutinas, pura mediocridad; que confíes.

            Y una vez que te hayas revestido con los hermosos trajes de la esperanza, predícala, siémbrala, sé su testigo. Da la mano al que te pide, levanta al que está caido, fortalece las rodillas vacilantes, di palabras de consuleo alos corazones tristes, ofrece razones para luchar a los que están desencantados, pinta de color toda la vida. Son muy necesarioslos profetas de la esperanza

 

 

SÍMBOLOS

 

RELOJ: El reloj es un objeto que todos utilizamos. Sin él nos costaría mucho vivir. Él marca nuestro “tiempo”, nuestra vida, nuestras actividades, trabajos, oraciones... Hoy comenzamos el “tiempo de adviento”, pero este tiempo no finaliza, no sabemos cuando vendrá y sin embargo ya está con nosotros.

Podemos escribir en el reloj aquel valor concreto que queremos potenciar en este tiempo, después lo colocaremos en el altar junto con nuestros relojes.

 

VELA: La luz es el símbolo de la vida. Dios nos ofrece luz para guiar nuestros pasos, para guiar nuestra vida.

 

 

Reflejos de Luz