El mandamiento nuevo

     Os doy un mandamiento nuevo: Que os améis los unos a los otros como yo os he amado, que os améis mutuamente. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros. (Juan 13, 34-35)

Estad siempre alegres

Hermanos:

     Estad siempre alegres. Orad en todo momento. Dad gracias por todo, pues esta es la voluntad de Dios con respecto a vosotros como cristianos.

     No apaguéis la fuerza del espíritu, no menospreciéis el don de profecía.

     Probadlo todo y quedaos con lo bueno.

     Apartaros de todo tipo de mal. Que el Dios de la Paz os ayude a vivir como corresponde a auténticos creyentes; que todo vuestro ser -espíritu, alma y cuerpo- sea custodiado sin reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo.

     El que os ha llamado es fiel y cumplirá sus promesas.

(Primera carta a los Tesalonicenses, 5, 16-24)

Dios y el dinero

Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podeis servir a Dios y al Dinero. (Mateo 6, 24)

No juzgar

No juzgueis y no sereis juzgados. (Mateo 7, 1)

La regla de oro

Todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo tambien vosotros a ellos.(Mateo 7, 12)

Frutos

Por sus frutos los conocereis. ... Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. (Mateo 7, 16-18)

Perdón de las ofensas

Pedro se acercó entonces y le dijo: "Señor, ¿Cuantas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?" Dícele Jesús: "No te digo hasta siete veces, si no hasta setenta veces siete"(Mateo 18, 21)

Jesús y los niños

Dejad que los niños se acerquen a mi, y no se lo impidáis, porque de los que son como ellos es el Reino de los Cielos. (Mateo 19, 14)

El mandamiento principal

Un fariseo le preguntó: "Mestro, ¿cual es el mandamiento mayor de la Ley?". Jesús le dijo: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este el el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a este: amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden la Ley y los Profetas. (Confer Mateo 22, 34-40)

Amor a los enemigos

Yo os digo: amad a vuestro enemigos, haced bien a los que os odien, bendecid a los que os maldigan, rogad por los que os difaman, ... haced el bien y prestad sin esperar nada a cambio.... (Confer Lucas 6, 27-35).

 

Las Bienaventuranzas

(del Evangelio de San Mateo, capítlo 5)

Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los no violentos, porque ellos poseerán la tierra.

Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los perseguidos por ser justos, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
 

La mujer adúltera

     Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?
     Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo.
     Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: Aquél de vosotros que esté sin pecado, que arroje la primera piedra.
     E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra.
     Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio.
     Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?
     Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: "Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más. (Juan 8, 3-11)

Fe

"Pide y recibirás.
Busca y encontrarás.
Llama y la puerta se abrirá.
Porque quien pide recibe; quien busca encuentra; y a quien llama se le abre la puerta".
(Jesús de nazaret, Mateo 7, 7-8)

 

Los Apóstoles dijeron al Señor: "Auméntanos la fe".
El respondió: "Si tuvierais fe del tamaño de un grano de mostaza, y dijerais a esa morera que está ahí: "Arráncate de raíz y plántate en el mar", ella os obedecería. (San Lucas 17,6)

 

Oración del Padre Nuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo,

santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino;

hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;

no nos dejes caer en la tentación,

y líbranos del mal.

Amén.

 

NOSO PAI

Noso Pai que estás no ceo,
santificado sexa o teu nome,
veña a nós o teu reino
e fágase a túa vontade
aquí na terra coma no ceo.
O noso pan de cada día dánolo hoxe;
e perdóano-las nosas ofensas
como tamén perdoamos nós a quen nos ten ofendido;
e non nos deixes caer na tentación,
mais líbranos do mal.
Amen!

Vater Unser im Himmel,
Geheiligt werde dein Name,
Dein Reich komme,
Dein Wille geschehe,
wie im Himmel so auf Erden.
Unser tägliches Brot gib uns heute.
Und vergib uns unsere Schuld,
wie auch wir vergeben unseren Schuldigern.
Und führe uns nicht in Versuchung,
sondern erlöse uns von dem Bösen.
Denn dein ist das Reich und die Kraft
und die Herrlichkeit in Ewigkeit.
Amen.

Our Father Who art in heaven,
Hallowed be Thy Name.
Thy Kingdom come.
Thy will be done on earth, as it is in Heaven.
Give us this day our daily bread.
And forgive us our tresspasses,
as we forgive those who tresspass against us.
And lead us not into temptation,
but deliver us from evil:
Amen.
 

Notre Père qui es aux cieux
que ton nom soit sanctifié,
que ton règne vienne,
que ta volonté soit faite
sur la terre comme au ciel.
Donne-nous aujourd'hui notre pain de ce jour.
Pardonne-nous nos offenses,
comme nous pardonnons aussi à ceux qui nous ont offensés.
Et ne nous soumets pas à la tentation,
mais délivre-nous du Mal.
Car c'est à toi qu'appartiennent, dans tous les siècles,
le règne, la puissance et la gloire.
Amen!

Padre nostro, che sei nei cieli,
sia santificato il tuo nome
venga il tuo regno,
sia fatta la tua volontà,
come in cielo così in terra.
Dacci oggi il nostro pane quotidiano,
e rimetti a noi i nostri debiti
come noi li rimettiamo ai nostri debitori,
e non ci indurre in tentazione,
ma liberaci dal male.
Amen.


Pater noster, qui es in caelis:
sanctificetur nomen tuum.
Adveniat regnum tuum.
Fiat voluntas tua, sicut in caelo, et in terra.
Panem nostrum cotidianum da nobis hodie.
Et dimitte nobis debita nostra,
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris.
Et ne nos inducas in tentationem,
sed libera nos a malo.
Amen.
 

Oración Simple

Señor, haz de mi un instrumento de tu paz.

Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.

Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.

Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.

Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.

Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.

Que allá donde hay desesperación, yo ponga la esperanza.

Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.

Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.

Oh Señor, que yo no busque tanto

ser consolado, cuanto consolar,

ser comprendido, cuanto comprender,

ser amado, cuanto amar.

Porque es dándose como se recibe,

es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,

es perdonando, como se es perdonado,

es muriendo como se resucita a la vida eterna.

(De autor anónimo, aunque muchos la atribuyen erróneamente a San Francisco de Asís)

REFLEJOS DE LUZ