|
El cantor de ópera
|
|||||
|
|
A la pequeña ciudad de Chiquitrán llegó un día en tren llevando una gran maleta un tipo curioso. Se llamaba Matito, y tenía una pinta totalmente corriente; lo que le hacía especial es que todo lo que hablaba, lo hacía cantando ópera. Daba igual que se tratara de responder a un breve saludo como "buenos días"; él se aclaraba la voz y respondía: - Bueeeeenos diiiiiiias tenga usteeeeeeeed. Y la verdad, a casi todo el
mundo se le hacía bastante pesadito el tal Matito. Nadie era capaz de
sacarle una palabra normal, y como tampoco se sabía muy bien cómo se
ganaba la vida y vivía bastante humildemente, utilizando siempre su mismo
traje viejos de segunda mano, a menudo le trataban con desprecio,
burlándose de sus cantares, llamándole "don nadie", "pobretón" y "gandul". Desde aquel día, Matito dejó de cantar a todas horas, y ya sólo lo hacía durante sus actuaciones y giras por el mundo. Algunos suponían por qué había cambiado, pero otros muchos aún no tenían ni idea y seguían pensando que estaba algo loco. No lo hubieran hecho de haber visto que lo único que guardaba en su gran maleta era una piedra con un mensaje tallado a mano que decía: "Practica, hijo, practica cada segundo, que nunca se sabe cuándo tendrás tu oportunidad", y de haber sabido que pudo actuar en aquella ópera sólo porque el director le oyó mientras compraba un vulgar periódico.
|
|
|||
|
_______________________________________________________________________________________________________________
Inicio - Pensamientos - Oraciones - Pastoral - Cuentos - Frases - Presentaciones - Lámparas de Barro Dibujos Religiosos - Una frase cada día - Agustinas Misioneras - Videos - Servicios - Enlaces - Mandalas - Premios
|
|||||